Este finde, el sabado, fuimos cuatro a Formigal otra vez, con la excursión de Balay. Día un poco más jodido que el anterior, ya que se puso a llover, y un agua muy fria, casi cubitos...
bueno esquiamos más que la semana pasada. Aprovechamos el día a tope. Y vaya pista negra que nos pegamos dos veces para terminar el día!!!
a la vuelta montamos un follón en el bus jugando a las cartas atrás. Creo que nadie nos puede aguantar ahora. Ya a la ida nos miraban mal porque hablabamos fuerte a las 7 de la mañana y todo el mundo estaba cansado. Pero no somos las maricas de mantenimiento que se hacen machotes ibéricos pero que no aguantan un día de esquí!!!
Bueno, bien jodidos por el día, decidimos cenar todos en mi casa a las 22... atacamos con absinta, martini, dos botellas de lambrusco y a las 2, salimos por ahí... el compañero, sordo había cerrado tres o cuatro veces la puerta de la cocina por el ruido que hacíamos... y es sordo así que imaginaos!
Trás tres cubatas en un bar del casco, nos vamos y como iba pedo, pasé dos veces delante de las murallas para encontrar el camino hasta casa... vaya borrachera... después de haberse levantado a las 5.30 de la mañana el sábado!
y era sin contar con la cena que hicimos el viernes para celebrar el fin de los exámenes de las chicas del piso: cenamos como cabrones y terminamos con un okalimoxo tremendo. Decidí acostarme a la 1 para "aguantar" el despertador a las 5.30!
La verdad es que fue un finde de la ostia.
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